¿Quieres hacerla enojar?… nosotros te decimos como.

Por lo regular, una mujer enojada es casi como el diablo (al menos como la percepción que del rey del averno tenemos), difícilmente un hombre se atrevería a hacerlas enojar, pero, desafortunadamente, hay ocasiones en que esta es la última salida (el fuego se combate con fuego), el último as bajo la manga y alguien se lo tiene que jugar…

Si no la soportas, (sea cual sea la aquella que ya te tiene hasta la madre), sigue estos pequeños pero certeros consejos y seguramente conseguirás poner distancia de por medio, claro, no te garantizamos salir ileso pero ¡oye!, las cicatrices siempre serán consideradas como trofeos en este gremio de la testosterona.

Photo of an angry old woman threatening with a rolling pin.

1.- Ponte machista: Ya sabes (todos lo sabemos bien), suelta comentarios como “querían igualdad ¿no?”, durante una charla o cuando se haga la mosquita muerta debilucha que no puede abrir el frasco de la mayonesa y remata con alguno del catálogo de las genialidades misóginas: “mta, pareces vieja”, “maneja de la chingada, seguro es vieja”, “desde que se quemó el primer brasier las cosas cambiaron, así es que no te pongas princesa”…

2.- Saca el tema de la edad: No importa cuantos años tenga, la mayoría de las chicas odia su edad, entonces conviene en plena discusión soltar un… “chale, discutes como niña, ni parece que tienes… (y aquí le aumentas unos 5 años a su edad real”

3.- ¿Quieres terminar una discusión dentro de un automóvil y de paso conseguirte un par de noches libres?, critica su forma de manejar, no te detengas, uno a uno saca a la luz sus errores, si puedes y no corres peligro de que los estampe a ambos contra un poste, remata con la frase… “manejas como vieja”

4.- Oprime el botón ‘mucama’: Si ya viven juntos pero ella resultó ser posesiva, obsesiva, celosa, feminazi, castradora, limítrofe y anexas, la cosa es simple, corta de manera tajante la ayuda en la casa, si quiere la cama tendida, que la tienda, si quiere la ropa lavada, que la lave, quiere cenar rico, que cocine o que ella pague, quiere dinero (en caso de no ser autosuficiente), pos que limpie… faltaba más.

frases-mujer-enojada5.- Pégale donde más le duela: ¡Espérate cabrón!, no le vayas a poner en su madre, nos referimos a su ego, si están gordas, ellas lo saben, si se ven del nabo con ese vestido o con esos pantalones, ellas lo saben, si el maquillaje les queda como chica de esquina, también lo saben… solo debes mencionarlo (te recomendamos ser muy sutil, porque si eres demasiado directo te pueden reventar la madre)

6.- Critica a su familia y amigos: Neta, digan lo que digan, callen lo que callen, si les tocas a su mami, a su papi, a su hermanito, o a su hermanita o a sus amiguitas, les crisparás los nervios de buena manera, pero (y aquí debes poner mucha atención), si comparas sus actitudes negativas (o nefastas, depende el caso) con las de alguna cometida a menudo con alguno de sus seres queridos (porque finalmente y por mucho que los defiendan, saben perfectamente de que pie cojean), la harás encabronar con toda facilidad.

7.- Ridiculízala: Esta es infalible, si te burlas de sus errores de una manera grotesca (así, exagerada, patanezca y ojete), ya ganaste… pero (nuevamente requerimos toda tu atención), si lo haces en público y consigues que ella note que es a propósito, te garantizamos un jonrón de dimensiones pandemónicas.

8.- Interrumpe sus charlas: Cuando de deshacerse de una mujer se trata, interrumpirlas sin tregua es una herramienta en extremo funcional, no hay una sola (aunque ellas lo hagan constantemente y finjan no darse cuenta) de ellas, que soporte más de 15 minutos de interrupciones sistemáticas, si no te manda al carajo, se regresa con su madre, se refugia con su amigo gay o, simplemente se va para cualquier otra parte, al menos se quedará callada y te dejará tranquilo un muy buen tiempo.

9.- Acaríciala en modo cachorrito: Si conseguiste que se enfade pero no que te deje tranquilo con la promesa de no volverte a buscar nunca más, acércatele con mucha ternura y acaríciala como si estuvieras acariciando a un cachorrito, probablemente te grite y te de un manotazo, tú limítate a repetir la acción hasta que estalle la guerra.

enojada10.- Equivócate: Esta alternativa debe llevarse a cabo bajo estrictos estándares de seguridad (debes estar seguro de que no te asesinará al momento), nada que pueda ser utilizado como un arma debe estar a su alcance (si tu discusión se está llevando a cabo en la cocina, detente, piénsalo dos veces, podrías salir herido)… ¿listo?, cuando estés en plena discusión, cámbiale el nombre por alguna conocida tuya, amiga, ex novia (este es infalible), compañera del trabajo… si esto no da resultado, cámbiaselo durante el sexo de reconciliación y a ver que pasa.

Finalmente uno debe hacer las cosas bien ¿no?, en esta redacción, somos misóginos, feministas, ultra derechistas y un tanto hojaldras, nos gusta rolar con dios y con el diablo, pero siempre te recomendamos hacer un examen de conciencia antes de tomar estas determinaciones, recuerda que a veces tú eres el problema de tu relación, pero si en verdad no lo eres y no encuentras otra manera de librarte de todo mal, ¡a darle que es mole de olla!

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